Metamorfosis
El despertar es la parte mas trágica del día, estas mañanas de otoño invernal se hacen eternas, el frió cala los huesos y esa manía de mi cuerpo de tiritar cada vez que puede hace que esta estación del año se vuelva mas complicada.
Pero eso no quita que santiago se vuelva mas nostálgico y a la vez yo me vuelvo mas nostálgica, la ciudad tiene un encanto especial a pesar de que el smog y el cansancio te vuelve idiota asi como muchas cosas te ponen idiota y debes mamarte tu mal humor sola.
Camino por Nueva York y miro solo edificios dándome cuenta de que el dicho “Santiago es Chile” es netamente porque no hay nada mas que ver, estamos rodeados de edificios y no existe mas territorio que este, estamos sumergidos en este hoyo que por mi parte tanto adoro.
Llego a Alameda y la percepción del paisaje cambia, una metamorfosis que solo Kafka podría describir pasa en mi, yo cambio, yo me transformo no el paisaje y no es un cambio físico es un cambio anímico…
El paisaje sigue cambiando y vez todo mal, buscas respuesta a porque mierda tu animo cambio, porque piensas cosas que tienen menos coherencia que esas creencias en Dioses falsos, piensas en esos Dioses falsos y dices “Que le pasa a la gente que creen en tantas boludeses juntas?” pero sin duda es problema de ellos.
Llego a Moneda donde veo la “Plaza de la ciudadanía” que es utilizada por la cara de la represión llamada “carabineros de Chile” menos por los ciudadanos, me dan ganas de ir y escupirlos en la cara a cada uno de ellos pero digo “que va! Son unos infelices y con eso es suficiente castigo” sigo caminando y entre mas camino la metamorfosis mas evoluciona, cada vez me siento mas disminuida y me gustaría tener a Kafka caminando a mi lado para que describa esto mejor que yo.
Llego a Quinta normal cuando me doy cuenta que solo soy un punto en este mundo, me siento al lado de la laguna de la Quinta, mira a mi lado y Kafka me dice que estoy loca mientras yo le respondo “y tu eres imaginario, y eso es mucho peor”.
Mi cambio es notorio para mi pero imperceptible para el resto, mi cambio importa para mi pero no para el resto, mis ganas de escupir al paco son deseos ocultos para mi y burradas para el resto pero por lo menos tengo el consuelo de que cambio, evoluciono, me transformo y no me quedo pegada en tonteras ni estupideces… eso va de la mano con ver a Kafka a mi lado y decir que gracias al cielo no creo el Dioses o acaso si creyera en una leyenda creada por una religión me sentiría menos disminuida?.
No, la metamorfosis serìa la misma.

